La importancia del acompañamiento emocional en la prevención de la violencia machista
La importancia del acompañamiento emocional en la prevención de la violencia machista
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Hoy nos hemos levantado con dos noticias devastadoras relacionadas con la violencia machista. Y como mucha gente, nos sumamos al dolor de las familias y a la total indignación como sociedad ante estos hechos. Además, noticias como estas, nos hacen plantearnos aún más qué podemos hacer como educadorxs, madres o padres, para romper con esta horrible cadena de violencia que desafortunadamente parece inquebrantable.

Cuando hablamos de prevenir la violencia de género y hacemos una simple búsqueda en Google, nos encontramos con que la clave parece ser empoderar a la mujer. Hemos avanzado mucho, afortunadamente, en este sentido. Hay millones de recursos educativos, cursos, cuentos, libros… sobre feminismo y sobre empoderamiento de la mujer como fórmula para educar en igualdad. 

Estamos de acuerdo y todavía queda mucho camino por recorrer en este ámbito pero no podemos evitar preguntarnos ¿y los chicos? ¿Cómo educamos a los hombres del futuro? ¿La igualdad es moneda de una sola cara?

¿Qué significa educar en igualdad?

Que la respuesta a la prevención de la violencia está en la educación puede ser una obviedad, pero no deja de ser cierto. Lo que queremos plantear hoy es cómo estamos educando en igualdad. 

Como ya reflexionamos en nuestro artículo sobre educación no sexista, encontramos dos ideas clave en este sentido: la idea que abre el artículo y la idea que lo cierra. Por una parte, para que haya igualdad debemos entender que hay tantas formas diferentes de ser mujer y hombre como personas hay en el mundo. Por otra parte, es esencial integrar que la igualdad no conoce, o no debería conocer, de géneros, si no de personas.

Esto es clave porque la construcción de cómo se entiende en nuestra sociedad lo femenino y lo masculino está directamente relacionada con la violencia. 

El pasado mes tuvimos el gran placer de contar en Va de Cuentos con Ritxar Bacete como ponente del curso “Nuevas Masculinidades: Cómo acompañar a los chicos en el feminismo” y la verdad es que fue muy reveladora.

Ritxar es CEO de Promundo Global, una asociación que promueve la sana masculinidad y la igualdad de género. y durante el curso compartió con nosotrxs una serie de datos producto de sus investigaciones, que hoy queremos compartir con vosotrxs para que reflexionemos juntxs.

En un estudio realizado a hombres jóvenes de México, Reino Unido y Estados Unidos de entre 18 y 30 años, en el 2016, (Promundo/Axe) algunas de las conclusiones a las que llegaron fueron:

  • Estos hombres apoyan la equidad de género y la diversidad sexual, pero siguen con actitudes rígidas sobre la fuerza y su incapacidad para mostrar emociones.
  • Más del 60% afirmó que, en la semana anterior al estudio, no tenía interés o placer en la vida.
  • 1 de cada 3 chicos relata síntomas de depresión. No reconocen estar deprimidos, pero muestran rasgos relacionados con esta enfermedad.
  • Entre el 50 y el 60% de los chicos afirma que un hombre debe mostrarse fuerte aún cuando tiene miedo o está triste.
  • Entre el 25 y el 40% relatan haber sido víctima de algún tipo de violencia física EN EL MES PASADO.
  • Entre el 20 y el 33% relataron el uso de cyberbullying en el ÚLTIMO MES.

Viendo estos datos, podemos concluir que los chicos jóvenes están concienciados sobre la importancia de la igualdad de género, pero continúan teniendo actitudes contradictorias. Y estas actitudes están relacionadas con su manera de entender la masculinidad. 

Para los chicos jóvenes ser hombre es sinónimo de ser una persona fría, incapaz de compartir sus preocupaciones y sus emociones. Además vemos que normalizan la violencia porque forma parte activa de su vida y de su manera de relacionarse. Y creemos que estos dos puntos están íntimamente relacionados: actúo con violencia porque no sé reaccionar ante mis problemas, frustraciones y emociones de otra manera. 

La importancia del acompañamiento emocional en la prevención de la violencia machista

Puede que sea “deformación profesional”, pero lo que nos llevamos de este curso, nosotras y muchxs de lxs asistentes, es que un adecuado acompañamiento emocional desde la infancia es clave para la prevención de la violencia machista.

Necesitamos normalizar que no hay emociones buenas y malas, y que todas las emociones son necesarias para vivir. Debemos enseñar a nuestros niños que estar triste o tener miedo no te hace más débil, y darles herramientas para que puedan gestionar de manera adecuada estas emociones.

Necesitamos darle a la educación emocional y a la educación en igualdad el espacio que se merecen dentro de la crianza, en el hogar y en la escuela. 

Y sin duda necesitamos referentes masculinos asociados al cuidado, que crean en la corresponsabilidad de las tareas de la infancia y del hogar. Como apuntaba Ritxar en su ponencia, la violencia llama a la violencia, y el cuidado llama al cuidado. Dentro de sus estudios, también señalaba que los hombres que tienen menos tendencias violentas han sido criados en entornos donde el padre ha sido una figura cuidadora, o donde ellos mismos han tenido que cuidar de sus hermanxs o familiares.

Puede parecer un dato naif pero en nuestros cursos sobre educación respetuosa, acompañamiento emocional y literatura infantil, todos relacionados con el cuidado de la infancia, podemos afirmar que prácticamente el 100% de las asistentes son mujeres. En el curso de Ritxar asistieron 3 hombres. Un docente y dos padres. Hay esperanza :)

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