Acompañamiento Emocional en la infancia

Acompañamiento Emocional en la infancia

El acompañamiento emocional en la infancia es uno de los temas que más tratamos en Va de Cuentos, porque precisamente todo lo que hacemos tiene que ver con este concepto. A continuación, vamos a hacer un breve recorrido por temas esenciales para reflexionar sobre qué entendemos nosotras por Acompañamiento Emocional, su relación con la Educacion Emocional, cuáles consideramos que son las claves para que se dé un acompañamiento emocional respetuoso, así como recursos y directrices principales. 

Índice de contenido

1. Introducción: qué es y qué entendemos por acompañamiento emocional

2. ¿Qué tiene que ver el Acompañamiento Emocional con la Educación Emocional?

3. La clave para un acompañamiento emocional en la infancia: aprender a gestionar nuestras propias emociones.

4. Acompañamiento emocional en el aula: la asignatura pendiente en muchos colegios

5. Recursos para el acompañamiento emocional en la infancia: Los cuentos

6. Diez pasos para acompañar emocionalmente a la infancia y la adolescencia

7. Formación en Acompañamiento emocional

Artículo escrito por Beatriz Pérez, directora de Va de Cuentos

Introducción: qué es y qué entendemos por acompañamiento emocional en la infancia

Acompañar emocionalmente a niños, niñas y adolescentes no es otra cosa que darle a las emociones el lugar que les corresponde dentro de la crianza y la educación. Es respetar al otro, escucharle, estar presente, pero también tener las herramientas como adultos o adultas para ayudarles a identificar correctamente qué están sintiendo. Es ofrecerles recursos para poner en palabras y comprender aquello que sienten, y que así sean capaces de gestionarlo de una manera adecuada. Y debemos hacerlo sin juzgar, menospreciar, minimizar o ignorar ninguna emoción. 

Y no es tarea fácil, sobre todo porque para poder acompañar las emociones en la infancia, ya sea en un contexto educativo o en el hogar, debemos hacer primero un trabajo personal muy profundo, que empieza por ser consciente de cómo nos han educado, cómo hemos aprendido y cuál es nuestra propia relación con el mundo emocional. Debemos ser capaces de identificar aquello que no está bien en nosotros y nosotras y desaprender. Debemos deshacernos de muchas mochilas emocionales que cargamos desde nuestra propia infancia, antes de poder acompañar emocionalmente a otros.

Esta conclusión es consecuencia de años y años de trabajo con la infancia. Más que dar definiciones sobre acompañamiento emocional, desde Va de Cuentos queremos compartir con vosotros y vosotras cuál es nuestra mirada sobre el tema. Una mirada que ha evolucionado, (y sigue haciéndolo), y que se ha construido en base a la investigación y el estudio: nos formamos y trabajamos con pedagogías vivas y activas, como Montessori, Reggio Emilia, Waldorf… y tomamos de cada una de ellas aquello con que estamos de acuerdo y que hemos validado en la práctica. También hemos revisado muchos autores, contrastado definiciones y puesto en práctica lo aprendido.

Pero sobre todo, partimos de la experiencia, del trabajo real y continuo con niños, niñas y adolescentes. A parte de ser fundadora y directora de este proyecto, he sido educadora en un piso de menores tutelados por más de 10 años. He trabajado durante más de 10 años con niños y niñas, con edades desde los 6 hasta los 18 años, que no podían vivir con sus padres por diferentes motivos. Yo he podido vivir qué es acompañar a estos niños en un contexto diario, y os puedo asegurar que no ha sido nada fácil, son personitas que están muy rotas. Me enfrentaba diariamente con duelos, tristezas, frustración, abandono, rabia… Y nadie me había formado para ello. Por eso empecé a estudiar sobre educación emocional, busqué formaciones en pedagogías alternativas, leí mucho… Pero sobre todo aprendí de la mano de mis chavales. Y en el camino, me dí cuenta de que el trabajo que tenía que hacer era desaprender, cuestionar mi propia forma de vivir y entender las emociones, para poder hacer un acompañamiento emocional de verdad, desde la presencia, la comprensión, el autoconocimiento y sobre todo, desde el amor.

Y es que para nosotras, el acompañamiento emocional en la infancia debe darse desde dos pilares fundamentales: el autoconocimiento y el amor incondicional.

¿Qué tiene que ver el Acompañamiento Emocional con la Educación Emocional?

Mucho. Cuando Va de Cuentos empezó, empezamos hablando e impartiendo cursos de educación emocional. Con el tiempo, hemos dejado de hablar de educación para hablar de acompañamiento. ¿Por qué? Porque trabajamos con la infancia y porque la terminología es importante: cuando hablamos de educación emocional es más un proceso individual que tiene que hacer cada persona, con el fin de llegar a tener una autonomía emocional, el acompañamiento es más la forma en que el adulto ayuda al niñx a llegar a tener una educación emocional adecuada.Las emociones no se educan, no se enseñan como si fuera una materia de clase. Se comprenden y se acompañan. La educación emocional en la escuela debería ser una constante, no una asignatura y para que eso pase, debe haber acompañamiento emcoional por parte de la persona adulta al alumnado.

 

Para poder acompañar para poder acompañar conscientemente y de manera adecuada, a niños, niñas y adolescentes, lxs adultxs debemos pasar también por un proceso de educación emocional

 

Debemos aprender que una emoción es una reacción fisiológica a un estímulo y que todas las emociones son necesarias para vivir. Por ejemplo, cuando vamos a tomar un sorbo de una leche que está pasada y sentimos ese olor y sabor a agrio, es la sensación de asco la que nos salva de una indigestión. 

 

Debemos saber que no hay emociones buenas ni malas, sino emociones que nos hacen sentir bien o nos hacen sentir mal. Que hay emociones que son innatas, pero hay otras que tienen que ver con una construcción social y cultural. Por ejemplo, la vergüenza o la culpa son emociones secundarias que aparecen a partir de los 3 años, que es cuando el niño o la niña empieza a entender las normas sociales.

 

Podemos tomar como referencia por ejemplo a Rafael Bisquerra (Bisquerra, 2009), quien nos habla de la educación emocional como un proceso que abarca 3 pasos principales: 

 

  1. Conciencia emocional: es la capacidad de tomar conciencia de las propias emociones y de las emociones de los demás. Es saber identificar o diferenciar entre enfado y tristeza, por ejemplo. Y para ello, debemos tener un buen vocabulario emocional. No es lo mismo estar triste que estar deprimido, o sentir pánico que sentir miedo.
  2. Regulación emocional: es la capacidad para manejar las emociones de forma adecuada. Una vez que conocemos los diferentes tipos de emociones y cómo nombrarlas, debemos tener estrategias para afrontarlas de una manera sana. 
  3. Autonomía emocional: es el fin último de la educación emocional. Cuando una persona cuenta con una autoestima sana, una actitud positiva ante la vida, se responsabiliza de sus actos, tiene la capacidad para analizar críticamente las normas sociales, y finalmente, la capacidad para buscar ayuda y recursos ante una situación difícil, es una persona autónoma emocionalmente.  

Conquistar la autonomía emocional en niños y niñas sería el objetivo final de un acompañamiento emocional respetuoso y adecuado desde la infancia. Educar y criar personas sanas emocionalmente, felices y empáticas. Y para conseguirlo debemos preguntarnos: ¿qué herramientas y recursos tengo yo como persona adulta para acompañar a niños y niñas en sus emociones? 

 

La clave para un acompañamiento emocional en la infancia: aprender a gestionar nuestras propias emociones.

Como personas adultas tenemos nuestros propios miedos, nuestra propia manera de afrontar los conflictos, nuestra forma de mirarnos a nosotras mismas.

 

Los niños y las niñas son esponjas, conocen el mundo y aprenden a relacionarse mirándonos a nosotros y nosotras. Somos sus principales referentes como educadoras, docentes, mamás o papás.

 

Por eso es tan importante hacer un trabajo de introspección y mirarnos por dentro, para descubrir cuáles son esas mochilas emocionales que arrastramos desde la infancia, revisarnos, cuestionarnos y re-aprender a gestionar nuestras propias emociones.

 

¿Cómo aprende un niño o una niña a resolver un conflicto? Viendo cómo lo resuelve el adulto. No debemos esconder nuestras emociones de los niños y niñas. Muchas veces nos ponemos la «careta de adulto» y cuando tenemos un problema o estamos tristes por algo, intentamos escondérselo a los críos. 

 

¿Por qué no podemos mostrar a nuestros hijos, por ejemplo, que hemos tenido un mal día? Qué bonito sería que un niño te pregunte: “¿Mamá, qué te pasa? Te encuentro rara hoy?» Y tú puedas contestar: «Sí, hoy estoy un poco triste», y puedas compartir esa emoción y el por qué de esa emoción. De esta manera, estaremos enseñando que compartir las emociones no es malo, que podemos hablar de emociones y que estar triste es algo normal. 

 

Normalicemos el sentir, el compartir. Este es el primer paso para poder hacer un correcto acompañamiento emocional en la infancia.

Acompañamiento emocional en el aula: la asignatura pendiente en muchos colegios

Para hablar de acompañamiento emocional en el aula, os recomendamos un cuento que a nosotras nos ayudó mucho a abrir los ojos: “Pájaros en la cabeza”. 

Este cuento es genial, tanto la historia, como la ilustración y la forma en la que está escrito. Pero tiene una frase en concreto que nos flipó desde el principio: “¿Puedo ser buena y al mismo tiempo feliz?”. Esto nos llevó a plantearnos quién es el niño bueno y quién es el niño malo de la clase. El niño bueno es el calladito, el que no se mueve. El niño malo es ese que te cuestiona, que levanta la mano y dice: “Pues yo no lo veo así”. Ese que no puede estarse quieto. En vez de etiquetarlos, podríamos pararnos a pensar: ¿qué necesita de mí “el niño bueno” y qué necesita de mí “el niño malo”? ¿Puedo ayudar al primero a superar su timidez y que se atreva a hablar? ¿Puedo ayudar al segundo a canalizar su energía?

Para que se dé un acompañamiento emocional en el aula lo primordial es atender a las necesidades reales de la infancia. Revisemos, por ejemplo, algunas de ellas versus la realidad de la mayoría de las aulas:

– Necesidad de movimiento VERSUS 8 horas sentados en una silla

– Necesidad de juego VERSUS Solo 1 hora para jugar, y no se puede jugar a todo en los patios estándares.

– Necesidad de afecto VERSUS Falta de cercanía o empatía entre el profesorado y el alumnado

No es necesario tener una hora a la semana para hablar de emociones, es necesario que este acompañamiento se dé de manera transversal y natural. En nuestro curso de acompañamiento emocional y literatura infantil hablamos mucho sobre este tema, y damos recursos y dinámicas para ayudar a que este proceso natural se dé de manera continua en el aula.

Recursos para el acompañamiento emocional en la infancia: Los cuentos

Desde Va de Cuentos creemos que la mejor forma de transmitir una idea a un niño o a una niña es a través de los cuentos porque ofrecen mensajes muy directos. A veces, como adultos, no nos damos cuenta de que utilizamos términos que los niños y las niñas no llegan a entender. Debemos acercarnos a la infancia utilizando su propio lenguaje: los cuentos y los juegos.

Hay cientos de títulos interesantes sobre cuentos para el acompañamiento emocional, a continuación queremos compartir contigo 3 que nos parecen esenciales:

Emocionario.

ROMERO VALCARCEL,RAFAEL

Editorial:

EDITORIAL PALABRAS ALADAS

Este libro en realidad no es un cuento en sí, es un libro didáctico que nos ayudará a tener un vocabulario emocional completo. Un recurso genial para  hablar de emociones con peques, va encadenando diferentes emociones y tiene unas ilustraciones preciosas que las acompañan. 

Erase una vez un niño comepalabras.

MARLET

Editorial:

BABULINKA BOOKS

Un cuento ideal para entender que las emociones son diversas y complejas. Nos ayuda a ver que cada persona vive las emociones de una manera, y hay veces que vivimos varias emociones a la vez.

Los demonios caca

LOODTS,FABIENNE

Editorial:

HOTEL PAPEL

Más enfocado a adolescentes y a adultos, es un cuento que nos habla de que las emociones están ahí y eres tú quien decide cómo estas influyen en tu vida. 

Diez pasos para acompañar emocionalmente a la infancia y la adolescencia

Desde Va de Cuentos hemos construido un listado de diez claves para el acompañamiento emocional en la infancia y la adolescencia, que nos ayudarán a revisar nuestra forma de educar.

  1. Ten presente, que el tiempo sea de calidad. 
  2. Cuando tengas una conversación, baja la mirada y hazlo a su altura. 
  3. Acepta y respeta sus emociones, sin minimizarlas ni ridiculizarlas. 
  4. Escucha sus necesidades intentando no proyectar las nuestras. 
  5. Muestra tu disponibilidad, permitiendo que sienta que puede contar contigo. 
  6. Crea un clima de confianza y seguridad para que pueda comunicarse contigo. 
  7. Escucha de forma activa e intenta ponerte en su lugar. 
  8. Acompaña en la expresión de sus emociones, aceptándose y respetándose. 
  9. Se una persona sincera y honesta, las mentiras se mueven por el miedo y la inseguridad y la falta de confianza.
  10. Actúa siempre desde el amor, puede con todo

Sabemos que no es fácil y que las situaciones diarias a las que debemos enfrentarnos cuando educamos o formamos parte de la vida de niños, niñas y adolescentes hacen que muchas veces no sepamos cómo gestionar ni siquiera nuestras propias emociones. Pero también sabemos que una vez cambia tu mirada hacia la infancia, ya no hay vuelta atrás. Atrévete a revisarte, el esfuerzo vale la pena 🙂

¿Quieres formarte en Acompañamiento Emocional en la infancia y adolescencia?

Aprende cómo acompañar las emociones en la infancia y la adolescencia utilizando el lenguaje natural de lxs niñxs: el cuento y el juego.

Fórmate en Acompañamiento Emocional y Literatura Infantil, en una formación súper completa, de la mano de nuestra directora, Beatriz Pérez. 

El curso online está dividido en dos partes, que puedes tomar de manera independiente o en forma de Pack. Además, cada uno de los módulos pueden tomarse de manera individual, por si te interesa algún tema en concreto, como el enfado y la resolución de conflictos, o los celos y la envidia.

ACOMPAÑAMIENTO EMOCIONAL Y LITERATURA INFANTIL PARTE 1

Curso online, con clases grabadas en alta calidad, sin límite de tiempo. incluye los módulos:


🖤 Cómo acompañar las emociones – Introducción
🖤 El Miedo
🖤 Las rabietas y los conflictos
🖤 El duelo y la tristeza
🖤 La autoestima


TOTAL: 15 horas en vídeo, con tutorías en directo y acceso a la Comunidad Va de cuentos

ACOMPAÑAMIENTO EMOCIONAL Y LITERATURA INFANTIL PARTE 2

Curso online en directo, que comienza el 14 de abril. Conecta por Zoom con Bea y accede a las clases grabadas, sin límite de tiempo:

🖤 Aburrimiento y creatividad
🖤 Celos y envidia
🖤 Vergüenza y timidez
🖤 Egoísmo e interdependencia
🖤 Amor y amistad

TOTAL: 20 horas de clases en directo y acceso a la Comunidad Va de cuentos