Rata y los animales feúchos: una fábula ilustrada sobre exclusión y comunidad.
¿Qué ocurre cuando quienes siempre han sido apartados del mundo encuentran por fin un lugar donde existir? Rata y los animales feúchos es una historia que se mueve entre la novela gráfica y el libro ilustrado para adentrarnos en el territorio de quienes viven al margen: criaturas raras, incomprendidas y escondidas entre los desechos humanos. Un relato en blanco y negro lleno de humor, ingenio y ternura que nos recuerda que todos los seres —por extraños que parezcan— buscan exactamente lo mismo: ser aceptados.
Descubre esta fabulosa fñabula de la mano de Tamara Sastre y su reseña.
El ingenio, el humor y la empatía como camino para transformar la exclusión






Guión Sibylline
Dibujo Jérôme d’Aviau y Capucine
De la traducción: Alba Pagán
De esta edición: Libros del Zorro Rojo
Entre la novela gráfica y el libro ilustrado, este relato en blanco y negro y con un fuerte carácter de plumilla nos invita a entrar en el mundo de los repudiados, los rechazados, los insultados por su aspecto físico, los desterrados que se esconden en los desechos de los humanos como son hornos, microondas, viejos juguetes y tostadoras. Viven ahí, entre la basura.
Cómo bien anuncia el título, la protagonista es Rata, quien huye al ser menospreciaba y maltratada por la mujer de la casa donde vive. Pensando que ella hace una gran labor al recoger la suciedad que la humana genera al comer, y llena de orgullo, hace un hatillo y se marcha. En su camino se esfuerza por servir de algo ya que es muy hábil, muy limpia, muy organizada, pero la gente sigue sin apreciarla…
El destino le tiene una sorpresa preparada y llega a un lugar muy especial, llamado el «Pueblo de los animales feúchos que dan un poco de miedo». A pesar de las pintas raras, todo el mundo es muy amable, aunque también encuentra mucha tristeza. Estamos ante seres frágiles, con necesitad de ser queridos, aceptados y útiles.
Es indudable que el lector se sentirá cercano a este mundo al conocer a cada animal que habita el pueblo, porque cada uno de ellos tiene una interesante personalidad que da mucho juego a la narrativa y al diálogo, con encuentros muy cómicos que demuestran que, a pesar de todo, el humor ayuda a sentirse mejor.
Rata, dotada de gran empatía, muy segura de sí misma y con liderazgo decide ayudar a cada uno de los feúchos. Ella tiene la clave: la practicidad, el toma y daca, el quid pro quo, un intercambio de favores o compensaciones equivalentes. No será tarea fácil para Rata, pero es muy lista y tiene muy claro que ayudará a todos ya que ve un gran potencial en cada individuo.
¡Las soluciones para cada animal están llenas de de ingenio!
El gran trabajo de ilustración con mucho trazo, fuertes sombras y contrastes y cuidado en los detalles hacen muy descriptiva la visualización. El talento de la escritora, famosa por sus guiones para cómic, nos hará disfrutar de una lectura de nivel donde averiguaremos cómo se las apañan todos esos seres excluidos para volver a ser integrados en el sistema. Arduo trabajo el de esta Rata que en portada parece estar muy tranquila de que conseguirá otorgar lo que todo ser desea: ser feliz.



