La sexualidad en la adolescencia actual y cómo acompañarla
La adolescencia es una etapa de transición entre la infancia y la adultez caracterizada por cambios corporales, psicológicos, sociales y sexuales. En este momento, suele intensificarse el interés por las cuestiones afectivas, sexuales, así como por la experimentación de nuevas sensaciones y relaciones (Rodríguez, 2025).
En la actualidad, este proceso se desarrolla en un entorno profundamente digitalizado, donde el acceso a contenidos sexuales explícitos es temprano, frecuente y, en muchos casos, sin mediación por parte de personas adultas. Tal como señalan Valera Herrera y Gentile (2025) y Sedano Colom et al. (2024), la pornografía mainstream, sin que existan otros referentes educativos, puede convertirse en una de las principales fuentes de aprendizaje sexual para una gran parte de la población adolescente.
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Pornografía: acceso temprano y normalización
Las investigaciones coinciden en que el primer contacto con la pornografía suele producirse a edades cada vez más tempranas. A menudo ocurre de manera accidental o movida por la curiosidad, a través del móvil y en espacios privados (Gómez Miguel, Kuric y Sanmartín, 2023; Sedano Colom et al., 2024).
Este acceso temprano puede favorecer a que este consumo se normalice. El porno pasa a percibirse como un contenido cotidiano más al que se accede sin demasiadas preguntas. Muchas veces puede desvincularse de una reflexión crítica sobre lo que se muestra, sobre los mensajes que transmite o sobre su carácter ficticio.
Qué aprende la adolescencia del porno
La pornografía mainstream presenta un modelo sexual muy concreto, reduciendo estas interacciones a la genitalidad, el coitocentrismo y a la satisfacción inmediata o finalista (centrada exclusivamente en la eyaculación o el orgasmo). En estos contenidos se omite por completo toda la parte afectiva, comunicativa o emocional.
Tal como señalan Valera Herrera y Gentile (2025), se reproducen con frecuencia relaciones de poder desiguales, roles de género estereotipados y prácticas en las que la violencia sexual puede aparecer de manera normalizada. Cuando no tienen otras referencias educativas, estos mensajes pueden llegar a interpretarse como una representación de cómo “deberían” ser las relaciones sexuales.
Influencia y expectativas en las relaciones afectivas
Algunos estudios sugieren que el consumo de pornografía puede condicionar las expectativas que la adolescencia tiene sobre las relaciones afectivo-sexuales, especialmente cuando no existen espacios educativos que permitan una lectura crítica de estos contenidos. Gómez Miguel et al. (2023) mencionan que puede haber impactos en la percepción del propio cuerpo, en la presión por cumplir determinados guiones sexuales y en la forma de relacionarse con la pareja.
Esto no significa que todo consumo tenga consecuencias negativas inmediatas. Sin embargo, cuando no hay acompañamiento adulto ni espacios de diálogo, puede aumentar la probabilidad de que experimenten confusión, inseguridad o malestar emocional.
Cómo acompañar desde el diálogo y la educación sexual
La literatura coincide en señalar que los enfoques basados en el alarmismo o la moralización resultan poco eficaces para abordar el consumo de pornografía en la adolescencia. Los riesgos no dependen solo del acceso a la pornografía, sino de factores como la edad, el contexto y, especialmente, de la posibilidad de hablar sobre lo que se ve, lo que se siente y lo que se piensa.
En este sentido, la educación sexual es una herramienta fundamental. Rodríguez (2025) recuerda que la educación sexual no incentiva a tener relaciones sexuales; por el contrario, tener información previa de calidad retrasa las prácticas y ayuda a que cuando se realizan se haga de forma segura y satisfactoria. Hablar de pornografía no es fomentar su consumo, sino ayudar a entenderla como lo que es: una producción audiovisual con fines comerciales y de entretenimiento que no representa la diversidad ni la complejidad de las relaciones reales.
Desde esta perspectiva, promover relaciones más conscientes y respetuosas implica asumir una responsabilidad colectiva. En la que el acompañamiento adulto resulta un elemento fundamental, a través de la disponibilidad, generando espacios de confianza, ofreciendo información ajustada a la edad y estimulando un pensamiento crítico.
Artículo escrito por la alumna en prácticas Aroa Fernandez, con la supervisión de Natalia Martínez.

En este curso abordaremos la pornografía y las relaciones en la adolescencia, entendiendo qué tipo de Educación Sexual están recibiendo lxs adolescentes de la Era Digital.
Referencias bibliográficas
Gómez Miguel, A., Kuric, S. y Sanmartín, A. (2023). Juventud y pornografía en la era digital: consumo, percepción y efectos. Madrid: Centro Reina Sofía de Fad Juventud. DOI: 10.5281/zenodo.10144121
Sedano Colom, S., Lorente De Sanz, J., Ballester Brage, L., & Aznar Martínez, B. (2024). Acceso, consumo y consecuencias del consumo de pornografía entre adolescentes
Valera Herrera A. y Gentile A. (2025). Riesgos adscritos al consumo de pornografía mainstream en la adolescencia. Sociedad e Infancias, 9(1), 77-88.
https://doi.org/10.5209/soci.100967
Rodríguez, M. (2025). Por no educar: Una guía para abordar la pornografía desde la educación sexual. VERGARA.


