Mesa de paz, una herramienta Montessori para la resolución de conflictos.
La mesa de paz es una herramienta propuesta por María Montessori que permite que la infancia aprenda a gestionar sus conflictos, internos y con otrxs personas, desde la calma y la cooperación.
Es un recurso de la pedagogía Montessori dentro de la educación respetuosa, que vale la pena dar a conocer a las personas que acompañan a niños y niñas en su desarrollo personal, tanto en el aula como en el hogar.
El siguiente artículo está inspirado en la lectura del libro “Educación y paz” , de María Montessori, publicado por primera vez en el año 1949.
Este libro aún hoy sigue vigente para la comprensión de la necesidad de educar en la paz y liberar a la infancia de la inadecuada resolución de conflictos que conduce a la violencia que, también hoy, ataca a nuestras sociedades.
Introducción a la mesa de paz: la gestión de conflictos
Los conflictos son habituales y naturales en todos los contextos donde existe la convivencia, tal y como explicamos en nuestro artículo “Resolución de conflictos en el aula”.
El conflicto responde a la expresión de emociones necesarias y por ello lxs adultxs debemos ofrecer herramientas para gestionarlos de forma saludable.
“Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz”
María Montessori
Tras la lectura de sus textos podemos observar cómo Maria Montesori infiere profundamente en la necesidad de introducir la “semilla de la paz” en la infancia , para hacerla crecer en las sociedades futuras.
Esto hace visible que su propuesta educativa estuvo centrada en valores tales como la cooperación y el altruismo, hecho que se podría traducir como una verdadera educación para la paz. Obregón, N. (2006). P169 .
Los espacios educativos, de forma simbólica, son espacios donde podemos “regar” esa semilla que lxs niñxs tienen dentro.
Es un deseo de quienes acompañamos a la infancia ser capaces de transmitir habilidades que se integren y se naturalicen para poder alcanzar una socialización asertiva, que permita enfrentarse a los conflictos desde la comprensión del otro y donde se atienda la necesidad de expresarse y comunicarse.
Para estimular esto, encontramos propuestas como la del uso de la “mesa de paz” dentro de los ambientes como medio para gestionar los conflictos que puedan suceder.
Mesa de paz: un cambio de mirada
Un cambio de mirada: “ De decirle que tiene que pedir perdón a permitir expresar cómo se sienten las partes en un ambiente diseñado para ello”
Es habitual encontrar todavía en algunos contextos adultxs que, para mediar a un conflicto, invitan a lxs niñxs a que pidan perdón y así se dé por zanjado el conflicto.
Esto, además de minimizar las emociones de aquellos que han tenido el conflicto, sin darles espacio para expresar cómo se sienten, o tomar su tiempo hasta que se sientan preparados de verdad para reparar el daño que pueda haber surgido durante un conflicto, produce que no se “practiquen” habilidades reales de comunicación y resolución.
En contraposición a esta “gestión” Montessori propone que la posición que debemos ocupar como adultos frente a un conflicto sea, en primer lugar, la de ofrecer ambientes de convivencia pacíficos y tranquilos.
Esto implica evitar sistemas que conduzcan a la competencia y, por contra, estimular aquellos que favorezcan la cooperación. Y dentro de estos espacios, que de por sí sean agradables y pacíficos, favorecer ambientes donde se pueda encontrar en mayor medida esa paz, si se necesita tras un conflicto.
No obstante, debemos reconocer los conflictos como parte del crecimiento y desarrollo personal, y también como aprendizaje de la gestión de la frustración, la identificación y expresión de las emociones.
A su vez, debemos reconocer el momento del desarrollo en el que se encuentran lxs niñxs tal y como describe la neurociencia. Un niño menor de 5/6 años , por ejemplo, no ha desarrollado la capacidad para sentir empatía por el otro y, por tanto, debemos comprender en qué etapa del desarrollo se encuentra para esperar de ellxs ciertas habilidades de gestión de los conflictos.
Mesa de paz como alternativa a los premios y castigos
Otra de las propuestas para favorecer ambientes pacíficos es la de evitar los premios y los castigos, actitudes que establecen comparaciones y favorecen la competitividad entre lxs niñxs.
El uso de estas herramientas puede condicionar el tipo de aprendizaje que desarrollarán los niños y niñas, buscando en sus hitos la satisfacción mediante el reconocimiento adultx y no por el propio aprendizaje.
Igualmente, el modo en que estamos y actuamos como figura adulta, en nuestra relación con el otro, en nuestra forma de comunicarnos , de enfrentarnos a los conflictos, condicionamos que existan espacios que favorecen la paz.
En este sentido el uso del lenguaje es también esencial. Una de las propuestas es enunciar en positivo aquello que queremos transmitir “ nos tratamos con respeto” frente a “ no nos pegamos”.
Además, debemos incluirnos en estos enunciados pues pedir respeto y no profesarlo, al final, es contraproducente puesto que lxs niñxs reproducen aquello que ven.
Cuando el momento evolutivo lo permite ante un conflicto, Montessori propone facilitar que, mediante la negociación, lxs niñxs que forman parte del mismo sean capaces de resolverlo.
Si aún así el conflicto permanece, es posible que se requiera de mediación. Esta puede venir dada o bien por un adultx o por otrx niñx , que de forma imparcial, acompañará en la resolución del mismo. Acosta, A (2004)
Así, para favorecer que se dé la negociación más veces que la mediación, Montessori realiza varias propuestas, de las cuales desarrollaremos a continuación La mesa de la Paz.
¿Qué es la mesa de paz y cómo usarla?
La mesa de la paz es un espacio que pretende la resolución pacífica de los conflictos. También se puede nombrar como “ambiente de paz” o “espacio para la paz”, en el caso de no disponer del espacio para poder tener una mesa.
Es importante identificar el momento evolutivo en que están los niños y niñas a quienes nos dirigimos para saber si están preparados para el uso de éste recurso. Habitualmente, esto suele suceder a partir de los tres años.
Tal y como indicamos siempre, cada herramienta debe adaptarse al aula u hogar donde vaya a utilizarse, pues el conocimiento profundo del grupo es lo que nos permitirá identificar qué elementos favorecerán alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.
A continuación describiremos algunos de los elementos que proponemos o que pueden facilitar la elección, pero recordamos que cada mesa de la paz será diferente y es adaptable a los recursos y herramientas de cada grupo.
Mesa de paz: elementos recomendados
Así como propone Montessori, este espacio debe ser un espacio ordenado y donde el material esté cuidado.
Debemos buscar materiales que transmitan la emoción de la paz. Algunos de los elementos que pueden integrar la mesa de la paz pueden ser:
- Dos sillas
- Una lámpara que permita una luz de ambiente que transmita paz
- Un ambiente calmado
- Elementos que mediante la manipulación y lo sensitivo permitan realizar una acción que favorezca la concentración (jardín zen, caja de area, una planta…)
- Algún instrumento musical suave
- Almohadones de semillas u otros elementos que permitan la descarga de la rabia, como pelotas antiestrés
- Elementos de la naturaleza que conecten con recuerdos positivos
- Elementos que permitan el masaje o el automasaje
- Muñecos con los que puedan representar aquello que no son capaces de expresar…
Si el grupo que usará la mesa tiene la edad suficiente, se propone también usar alguno de los elementos de la mesa para tomar la palabra. Será un elemento elegido por el grupo o por las personas del hogar, que usarán la mesa y se decidirá de forma conjunta el uso del mismo.
Es importante ofrecer diferentes elementos, puesto que no puedes elegir por los niños qué elemento van a necesitar, debes ofrecer diferentes objetos que además conozcan y sepan como usar.
Mesa de paz: presentación previa de los elementos
Si hemos decidido usar esta herramienta, debemos presentarla en un momento en el que no esté sucediendo un conflicto.
Es importante tomarse el tiempo para explicar qué es y cómo funciona, desde la calma y hablando del enfado como emoción, para permitir identificarlo cuando suceda.
Esto facilitará el conocimiento de los materiales y su función, lo que proporcionará seguridad en su uso.
Es ideal ubicar la mesa de paz o sus elementos, en un lugar que permita la intimidad en cierta medida, que no haya mucho tránsito, siempre que sea posible por el espacio del que disponemos.
En esta presentación podemos invitar a lxs niñxs a acudir libremente, también si tienen conflictos interiores o emociones que les desborden, para encontrar algún elemento que facilite la paz.
Y también es importante explicar que es un espacio que nos servirá para la gestión de conflictos entre dos o más personas, para encontrar una solución conjunta.
Por ello, esta mesa debe permitir expresar también la rabia y las emociones. Y además, se propone invitar y recordar que el espacio existe, e incluso acompañar si se considera necesario.
Este espacio nunca será de “uso obligatorio”, no es un lugar al que el adulto ordena ir cuando alguien está mostrando rabia, deben ser los niños quienes identifiquen ese espacio, lo reconozcan y acudan a él de forma voluntaria.
Este es un error habitual en los conocidos “rincones de la calma”, donde se reproduce el rol de “la silla de pensar” o el rincón de hablar.
¿Cómo de diferentes serían nuestras sociedades hoy si ésta pedagogía hubiera llegado a algunas personas de las que hoy dirigen países? Si en vez de sembrar conflicto y competitividad, hubieran regado esa semilla de la paz con la que todos y todas nacemos de forma innata.
Fórmate en Montessori en el aula
Conoce los principios de la Pedagogía Montessori y cómo aplicarla en un aula de 0 a 6 años, contemplando las diferencias para cada período evolutivo. Veremos los materiales, algunas propuestas de trabajo y cómo habrá de ser la relación adult@/niñ@ si seguimos los preceptos de María Montessori.

Artículo escrito por Irene Castillo, investigadora pedagógica en Va de Cuentos
Bibliografía:
Obregón, N. (2006). Quién fue María Montessori. Contribuciones desde Coatepec, (10), 149-171. P.169
Acosta, A. (2004). Regulación de conflictos y sentimientos. En B. Molina & F. Muñoz (Eds.) Manual de paz y conflictos (pp. 145-169). España: Universidad de Granada.
Montessori, M. (2016) Educación y paz . Montessori Pierson publishing company.


