Antes todo esto era campo: memoria, infancia y naturaleza
En Antes todo esto era campo (Bookolia), el texto de Adrián Cordellat nos lleva, de la mano de Mara, a esos pueblos donde caminar, jugar en la calle y pasar el día al aire libre era lo cotidiano.
Allí vemos cómo un padre se transforma: rejuvenece, se libera y recuerda quién fue. Entre naranjos, paellas y horchata —la huerta valenciana como memoria viva— el libro nos propone usar el recuerdo para comprender los cambios, mirar la infancia con respeto y preguntarnos hacia dónde camina nuestra sociedad.
Una lectura suave y luminosa para conversar sobre comunidad, territorio y tiempo.
Descúbrelo de la mano de nuestra colaboradora Tamara Sastre.
Antes todo esto era campo: Un viaje al pueblo que nos devuelve la niñez




Texto Adrián Cordellat
Ilustraciones Rosa Ureña Plaza
De esta edición Bookolia
Los lapiceros de Rosa Ureña otorgan un cariz nostálgico a este álbum que habla de memoria, infancia y naturaleza.
Todavía hoy los pueblos otorgan y evidencian tiempos pasados de campo y caminos de tierra; donde ir andando a cualquier lugar, jugar en la calle, pasar el día al aire libre y estar en contacto con la comunidad era lo más cotidiano. Esta forma de vida ofrece una infancia más respetuosa, de contacto con el medio ambiente.
Este proyecto está impregnado de los recuerdos del autor, pues la esencia de este lugar ilustrado es la de los pueblos de l’Horts de Valencia, donde los naranjos, la paella y tomar horchata son su esencia e identidad.
El texto, narrado en primera persona por la pequeña Mara, es la de una niña que se asombra del cambio que produce en su padre los días de vacaciones que pasan en el pueblo. Un padre rejuvenecido, vital, liberado, que añora y recuerda.
Hacer uso de la memoria es un buen ejercicio para observar los cambios, para ver la transformación y para ser conscientes del curso que toma la sociedad.
Una propuesta para la reflexion donde el melancólico título ya nos anuncia que los tiempos cambian rápidamente.



