Miedos infantiles: cómo acompañarlos

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Miedos infantiles: cómo acompañarlos

Miedos infantiles como el coco, la oscuridad, o miedos generales como la pérdida de algún ser querido… El miedo está presente desde el momento en que nacemos, es una emoción innata que nos acompaña toda la vida. 

Por ello, debemos comprender que nuestro objetivo como adultxs será el de acompañar en la superación de unos miedos (que no eliminación) que darán paso a otros nuevos.

En el siguiente artículo te ofrecemos algunas de las claves basadas en nuestra mirada desde el acompañamiento emocional  para comprender los miedos infantiles y adquirir herramientas para acompañarlos. 

Miedos infantiles: Destruir la fantasía de “Juan sin miedo”

El miedo es una emoción adaptativa, que en su desarrollo facilita al ser humano la adquisición de conductas adecuadas para cada situación. Es por ello que, como acompañantes, no es recomendable que nuestra intención sea la de erradicar los miedos en la infancia e invitar a la valentía como única vía ,pues esto limitaría el desarrollo de dichas conductas. (Méndez,2005)

Desde Va de Cuentos, creemos que para poder acompañar una emoción el primer paso es  comprender su función. 

Por tanto, la función del miedo es la de informarnos de que hay un peligro, cuando percibimos una situación como peligrosa, que se escapa a nuestro control y no podemos predecir cómo se resolverá.

Así como cuenta Sílvia Palou en su libro Sentir y crecer. El crecimiento emocional en la infancia (2004), el miedo tiene las siguientes funciones positivas: 

  • “Agente protector , motivador y socializante
  • Promueve la prudencia y la cautela
  • Alerta al individuo de una amenaza potencial
  • Moviliza las capacidades de reacción.”

De no acompañarse adecuadamente, estos miedos infantiles pueden convertirse en fobias o terrores desplazados , que serían trastornos del miedo y por tanto, requieren del tratamiento de profesionales especializados. 

Miedos infantiles: Lo desconocido, un miedo universal. 

“Un miedo básico que tiene todo el mundo, es a lo desconocido. Precisamente por eso,  nos enfrenta a situaciones que no podemos predecir, no tenemos seguridad”

  Beatriz Pérez, directora de Va de Cuentos

¿Acaso crecer no es enfrentarse a lo desconocido y descubrir el mundo?  

Así descubrimos que existen miedos infantiles que son evolutivos  y que responden a la etapa del desarrollo en el que el niño o niña se encuentra dependiendo de su nivel madurativo. 

A partir de los seis meses es habitual el miedo a los ruidos fuertes, a la desaparición de las figuras de referencia, y en adelante hasta los seis  va apareciendo el miedo a los fantasmas, a la oscuridad , a animales , a seres imaginarios…

Es habitual que a partir de los seis años desaparezcan los miedos más fantásticos y empiecen aquellos vinculados a fenómenos naturales, accidentes, médicos. 

Y a los ocho, aquel miedo que nos resulta tan complejo de acompañar, el miedo a la muerte, el fracaso, el abandono, a la separación.  Así como en la adolescencia el miedo a no encajar en el grupo a la apariencia física.  (Méndez, 2015)

Es imprescindible comprender estos miedos como propios del proceso evolutivo de los niños y niñas y así entenderlos como saludables para su desarrollo. 

 Es importante también tener en cuenta que cada persona tiene unos ritmos propios de desarrollo, y algunos de estos principios, aunque sean orientativos, no responderán en ocasiones a la edad biológica de lxs niñxs que estamos acompañando

 “Los niños no crecen de un día para otro, necesitan un proceso, dejemos de lado la frase -porque ya eres mayor«.

Beatriz Pérez, Directora de Va de Cuentos

¿Cómo acompañar los miedos infantiles?

“Una cosa muy importante cuando hablamos del miedo, es nuestro propio miedo; hay que hablarles a lxs niñxs de nuestros miedos, normalizar el miedo, validar el miedo”

Beatriz Pérez , directora de Va de Cuentos

Para identificar aquellas claves que nos permitirán acompañar el miedo de una forma respetuosa, debemos integrar la idea de que lxs adultxs también sentimos miedo y por tanto, la primera estrategia para poder acompañarlo es hablar de ello con nuestrxs pequeños, explicarles qué sentimos cuando tenemos miedo, qué cosas nos ayudan a gestionar esta emoción y compartir con ellxs vivencias y experiencias reales de nuestra historia de vida. 

Generar espacios donde se hable de lo que se siente, espacios dentro del aula, de los hogares, donde el miedo tenga un lugar relevante y pueda ser escuchado y atendido sin urgencia, donde podamos resolver aquellas dudas que generan incertidumbre es otra de las estrategias clave para acompañar el miedo. 

Otro de los aspectos del acompañamiento emocional en la infancia y del acompañamiento del miedo en particular , es entender el respeto como eje principal, por ello, ante una situación de miedo, es imprescindible no ridiculizar y no minimizar las emociones, los aspectos emocionales y biológicos de las emociones son iguales para lxs niñxs que para lxs adultxs, así, cuando un niñx tiene miedo , por baladí que nos parezca , es una emoción que está sintiendo de forma real y debemos acompañarla. 

“Es tan real ese monstruo en el armario como pensar que has perdido a tus hijxs en el supermercado”

Beatriz Pérez, directora de Va de Cuentos

Para combatir el miedo, las mejores armas son la confianza y la seguridad, es por ello que una herramienta para ello es no mentir , contar lo que va a suceder, anticiparnos a lo que va a suceder con la verdad. Por ejemplo, si vamos a acudir a una cita médica donde se va a recibir una vacuna, debemos explicar qué va a suceder, es posible que duela un poco, explicar qué va a sentir y qué estrategias le pueden ayudar a relajarse y dar la seguridad de que estaremos presentes. “Las mentiras muchas veces son fruto de la incapacidad adulta de contar algo a los niños, como yo misma tengo miedo y no me puedo enfrentar a esa situación, utilizo el recurso de la mentira” (Beatriz Pérez, directora de Va de Cuentos)

Y por último, ahondando en la confianza y seguridad, sugerimos incidir en la necesidad de estar, la presencia adulta aporta seguridad, así, por ejemplo, si una niña o niño tiene miedo a la oscuridad en la noche, debemos respetar el proceso y tiempos, estando presentes y acompañando esta emoción, desaparecer de la habitación y hacer al niñx enfrentarse a una situación para la que no tiene herramientas personales, es prolongar en el tiempo esta situación. Por lo contrario, si con nuestra presencia acompañamos esta emoción y le proporcionamos la seguridad de que estamos presentes este miedo amainará y el niñx aprenderá a gestionarlo de forma adecuada. 

“Miedo cuida de mí y siempre me ha mantenido a salvo. Juntos hemos explorado cosas nuevas y también nos hemos llenado de espanto”

Del cuento: Mi miedo y yo. Francesca Sanna.

Artículo escrito por Irene Castillo, investigadora pedagógica de Va de Cuentos

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Como hemos visto, la mentira tiene que ver con los miedos infantiles, también te recomendamos echar un vistazo al curso online sobre la mentira en la infancia.

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